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  • Peggy Guillén

El reto de educar a hijos con un cromosoma extra de amor

Hugo Herrera, padre de Isaac joven Síndrome de Down, cuenta su historia de vida, una experiencia no tan diferente a la que viven otros padres que con esfuerzo y sacrificio han tenido la fortaleza de emprender un camino cargado de muchas enseñanzas y retos al formar personas con capacidades diferentes.


¨Durante los nueve meses del embarazo, vivimos ese periodo con el control adecuado, pero sobre todo con mucho anhelo y alegría de recibir al bebé, sin embargo al nacer nos dan la noticia que ningún papá o mamá desea escuchar: su hijo es especial¨, comento el padre de Isaac.


Cuenta Hugo, que cuando le indicaron que su hijo nació con una capacidad especial, su corazón fue invadido por sentimientos de angustia e inclusive se cuestionó que hizo mal, sin embargo el apoyo de la pareja y familiares hicieron que el momento más duro de su vida, trajera también bendición.


¨Lloré, lloré y lloré como un niño, ya que por desconocimiento no entendía el significado que mi hijo tuviera un cromosoma extra, y por muchos años veía a otros niños con las mismas condiciones pero no los determinaba, no fue hasta que Dios puso en mi corazón el amor más grande que un padre pueda sentir, expresó al recordar dicho momento.


Además contó que su respuesta fue,

¨ bueno Dios, no queda más que ir adelante con él , y hasta hoy ha cumplido y le ha dado lo mejor, cariño, tiempo, dedicación y hacerlo sentir importante en una sociedad que a pesar de los años sigue excluyendo.


El rol del padre es muy valioso para el crecimiento y desenvolvimiento de un chico con Síndrome de Down, todos poseen inteligencia intelectual muy alta, en el caso de Isaac a los 4 meses inició clases de enseñanza especial, y al cumplir 1 año ya caminaba, él tuvo una evolución muy rápida, según mencionó su padre.


Isaac es un joven de 18 años, y que al tener Asperguer y Síndrome Down , requiere mayor atención. Actualmente cursa el quinto año en el Colegio Marista de Alajuela y comparte junto a otros jóvenes con características similares, en un programa diferenciado que tiene el centro educativo.


Isaac habla poco, pero a través de señas se comunica, es súper chispa y todo un experto en el uso de la tecnología. A pesar de que estudia en un centro educativo privado y muy reconocido, ha sido muy buena la aceptación.


Como buen Alajuelense, es liguista de corazón, no se pierde ni un solo partido y sueña con alentar al equipo rojinegro, en el área donde se ubica la barra La Doce, en el Estadio Alejandro Morera Soto cada vez que hay partido.


Ahora la principal preocupación como padres es que va suceder una vez que se gradúe del colegio, y están valorando , cual es el siguiente paso para garantizarle un oficio a Isaac, de manera que se pueda desarrollar integralmente siendo útil para la sociedad.




¨Uno siempre quiere que los hijos nazcan sanos, pero el tener un hijo especial, es vivir el amor más puro e inocente , ellos son seres sin vicios e incondicionales, son niños para toda la vida, eso si son enamorados.


Nuestro deber es apoyarlos, y en el caso nuestro su madre ha dedicado su vida a inculcarle valores, mostrarles la realidad y que ellos sean personas de bien y aceptados en la sociedad¨ es el consejo que Hugo Herrera padre de un hijo especial le da a otros que pueden vivir la misma situación.

Los Down, están llenos de sabiduría, pero sobre todo con capacidades dignas de admirar, y el deber como ciudadanos es lograr que la inclusión sea un acto voluntario y de respeto.


En el marco de la celebración del Día Mundial del Síndrome de Down, resaltamos la labor que realizan los padres, y a pesar del crecimiento físico, siguen siendo sus pequeños y grandes amores.


Periodista Peggy Guillén

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